AÑADIR SIETE CUALIDADES

 

2 PEDRO 1:5-12

 

     1:5 — “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento”

   --- “vosotros también. Pedro introduce este versículo recordando a los lectores que, dado que nos hemos escapado de la corrupción en el mundo en conexión con la concupiscencia, y estamos participando de la Naturaleza Divina, debemos poner toda diligencia en el asunto de añadir las “siete cualidades divinas”.
“poniendo toda diligencia por esto mismo”. Dios ha hecho su parte (vv. 3,4); ahora toca al hombre hacer la suya (que es, suplir las cualidades), habiendo puesto toda diligencia al lado de lo que Dios ha hecho. Bien dice la Ver. Mod., “también por esto mismo, poniendo de vuestra parte todo empeño, añadid…
   ...Hay la parte de Dios; hay la parte del hombre, pues la salvación ¡es condicional!
— “añadid a vuestra fe virtud”. En lugar de “a” el griego indica suplir, proporcionar, mostrar una cosa (virtud) “en” otra cosa (fe).

No es cuestión de cadena, con eslabones agregados a los ya conseguidos, juntando el uno al anterior, sino de progreso por medio de desarrollo, supliendo (suministrandola siguiente cualidad en el ejercicio de la anterior. La pre-
posición griega es “en”, y no “a”. Este verbo, “añadir” (según nuestra versión), no lleva tan bien la idea de la palabra griega como lo hace “suplir”, o “suministrar”. Aparece en 2 Cor. 9:10 (“proveer” ), en Gál. 3:5 (“suministra”), y en Col. 2:19 (“nutriéndose”).

   --- La palabra “fe” en este versículo es la fe subjetiva. Compárese la “fe” del ver. 1.

   --- “Virtud”.  Sobre la palabra “virtud”, véanse ver. 3; 1 Ped. 2:9. La idea no es tanto de “excelencia” (moral), sino de “poder” y “energía”. Como Dios usó de gran poder en su obra, también los cristianos deben hacer que su fe supla o proporcione poder en actos vigorosos—    --- “a la virtud, conocimiento. En este caso
(y en 3:18) la palabra para decir “conocimiento” es GNOSIS. El cristiano debe ir desarrollándose, conociendo más y más de la Revelada Voluntad de Dios. El que no va creciendo en esto, no se salvará. Nunca debe la persona contentarse con lo que haya aprendido de la Biblia, sino debe tratar de llegar a ser más y más alumno maduro de ella (Heb. 5:14; 6:1,2).

     --- 1:6 — “ al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;”

     Inherente en la palabra griega para decir “dominio propio” es el concepto de “fuerza”. Tito 1:8 (“dueño de sí mismo”). Dios ha dado al hombre ciertos poderes (como el sexo, el hambre, el habla, etcétera), los cuales el hombre carnal abusa, en lugar de hacer buen uso de ellos, según la Palabra de Dios. El cristiano ejercita fuerza en dominar estos poderes de Dios, usando bien la lengua, el sexo, el hambre, y tales cosas, dentro de los usos y las relaciones para los cuales Dios los diseñó. En el ejercicio del conocimiento suple la fuerza para ser dueño de sí mismo. El hombre es responsable de sus hechos; no tiene excusa para la esclavitud de los vicios. Se va a controlar y restringir al grado de suplirse el conocimiento de las Escrituras.

— “al dominio propio, paciencia”. La palabra griega, de la cual viene esta palabra, “paciencia”, lleva en sí la idea de permanecer bajo (la prueba), o quedarse atrás, mientras que otros prosiguen a la apostasía. La persona paciente no es movida por la persecución. En lugar de negar la fe (para escapar la persecución) dice Pedro que los hermanos suplan la perseverancia. En el ejercicio del dominio propio, se puede suplir la paciencia para llevar las pruebas de la vida, sin ser
movidas las personas por ellas.

 

     “a la paciencia, piedad”. Su paciencia (perseverancia en el tiempo de prueba) es debida al fuerte deseo de agradar a Dios. En el ejercicio de la paciencia, suministra piedad de vida.


1:7 — “ a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor”. El nombre propio, Filadelfia, es transliteración de la palabra griega (FILADELFIA) para decir “el amor de hermanos”. El amor hacia los hermanos es especial (Gál. 6:10, “mayormente a los de la familia de la fe”). Es “cariño fraternal”,

 

— “y al afecto fraternal, amor”. Aquí aparece la palabra griega, AGAPE. Significa el amor hacia el hombre como a un ser humano (Mat. 5:44). El cristiano busca el bienestar aun de los enemigos. La conducta que produce es el punto de Pablo en 1 Cor. 13. Algunas versiones emplean la palabra “caridad”, pero la palabra “caridad” hoy en día es más bien una sola expresión del amor, limitada a la beneficencia. El “amor” (Agape) es mucho más que eso. No es natural amar al enemigo, como lo es al pariente de uno. Si amamos al enemigo, es porque Cristo nos manda hacerlo. Es amor por escogimiento. Al amar así, somos como Dios
(Jn. 3:16; Rom. 5:8). Un pasaje semejante a éste de Pedro se encuentra en Col. 3:12-14, palabras de Pablo (pero los dos, hablando por dirección del mismo Espíritu Santo).


1:8 — “Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

     Porque si estas cosas están en vosotros y abundan …” Estas cosas tienen que ser la posesión propia de cada cristiano; tienen que caracterizarlo.

     “Porque si estas (virtudes) son vuestras”, si “van aumentando”, “en progreso constante”, y “rebosan”.
   — “no os dejaran estar ociosos ni sin fruto”. El cristiano que posee en abundancia todas estas cosas no va a estar ocioso, ni ser inútil, o inactivo. Tampoco será infructífero o estéril. Aquí Pedro habla de la consecuencia natural de poseer el cristiano todas estas cualidades en abundancia.


— “en cuanto al conocimiento de... Jesucristo”. La persona que hace lo que mandan los vv. 5-7 seguramente alcanzará su meta de conocer la completa
revelación de Dios; o sea, la doctrina de Cristo  No puede la persona tener el EPIGNOSIS de Cristo sin poseer en abundancia las cosas de los vv. 5-7

   --- Pedro da la razón de por qué el cristiano debe poseer tales cualidades; es que si no las tiene, entonces es ciego La consecuencia de no tener estas cosas es fatal.
  El que carece de estas cosas es ciego, espiritualmente hablando. Luego Pedro añade: “MUOP ADZO” (cerrar ojos); ha cerrado los ojos, o ve solamente lo próximo al ojo. Así lo expresa el texto griego. El cristiano, que no va supliéndose estas cualidades, voluntariamente cierra los ojos, y por eso ve solamente las
cosas cercanas, las de este mundo (cosas materiales), y no las de lejos, las celestiales (cosas espirituales).

   --- De esa palabra griega tenemos en español la palabra “miopía”. MUOP ADZON puede ser traducida, “ver muy apenas, o solamente lo que queda próximo al ojo”.
Notemos estas dos traducciones: (1) “Porque si estas cosas no están presentes en alguien, está ciego, cerrando los ojos”


— 1:9, “Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.”

     Esta persona no sencillamente se olvida, sino, según el texto griego, ¡recibe el olvido! Esta persona es responsable por el caso.

   La Biblia pone toda la responsabilidad en la persona misma, mientras que la filosofía humana procura echar la culpa de todo a la sociedad, a la suerte, a las condiciones sociales y económicas, etcétera.
   --- El limpiamiento de sus “antiguos pecados” aconteció cuando fue bautizado en Cristo. Si el cristiano no procura activamente suplir las cualidades de los vv. 5-7, va a tener voluntariamente un olvido de la purificación de su alma, y va a quedar ciego, y corto de vista, en cuanto a su necesidad de esas cosas, y no viéndolas, se ocupará en lo único que sí ve, que son las cosas de cerca, de este mundo, que conducen a la muerte eterna.

     --- 1:10 — “Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

   ---  Esta frase se refiere a lo dicho en los ver. 8 y9 (las consecuencias de poseer, o no, esas cosas).
— “hermanos”. Ya que va a hacerles una exhortación muy importante, les dice “hermanos”. Esta es la única vez en sus dos cartas que emplea esta palabra; en las demás veces dice, “amados”.
— “tanto más procurad”. Aquí aparece la misma palabra que en el ver. 5 (“diligencia”)

   --- Todos los comentarios de calvinistas tienen gran problema con este versículo, porque se les ha enseñado que la salvación del hombre es totalmente de parte de Dios, y que el hombre no tiene nada que ver con ella. Niegan la condicionalidad del evangelio. Afirman que “una vez salvo, siempre salvo”, y que por eso la persona salva no puede caer de la gracia de Dios para ser perdida eternamente. Pero Pedro ¡no era calvinista! El Espíritu Santo le guió a escribir que el cristiano cuide mucho de su vocación y elección, para no caer jamás.
La vocación es la invitación del Señor (Mat. 11:28-30) al hombre para que se salve del pecado cuya paga es la muerte eterna (Rom. 6:23).
Esta vocación viene a ser “suya” del que la acepta por medio de la obediencia al evangelio Sobre la “elección” Dios elige, o escoge. Pero, ¿a quiénes elige? Entre otros pasajes, nos da la contestación Mat. 7:21-23 y Heb. 5:9. Dios es quien llama y elige por medio del evangelio predicado (1 Cor. 1:21).
El proveimiento de la salvación sí es totalmente de Dios. Por gracia ha hecho posible la salvación de todo hombre, pero la ha hecho condicional. El hombre tiene que obedecer al evangelio y luego tiene que esforzarse por hacer firme su vocación y elección. De otra manera, cae.
Romanos 8:28-34 da un cuadro completo de lo que Dios ha hecho por el hombre pecador que obedece al evangelio. No hay discusión sobre el proveimiento de la salvación; desde luego, toda ella es de Dios. Pero Pedro aquí trata la responsabilidad del cristiano de cuidar de su vocación y elección, para no ser perdido eternamente. El falso maestro religioso, que niega la condicionalidad del evangelio, tiene que contradecir muchos pasajes bíblicos, como éste.
— “porque haciendo ... jamás”. Al calvinista pregunto: ¿Y si no se hacen estas cosas? El calvinista auténtico enseña que el cristiano no puede ser perdido, no importa lo que haga de pecado. El medio calvinista, como el bautista, enseña que el cristiano no va a pecar de tal modo que se pierda, y si uno muere en el pecado, es que ¡nunca era cristiano en realidad! ¡Qué salida más conveniente! Si en un dado caso el supuesto cristiano resultó no cristiano, ¿por qué votaron y aceptaron su testimonio, cuando se hizo “cristiano”?
La palabra aquí, “caer”, en el texto griego es literalmente “tropezar”.

Dice Pedro que el que no suple las siete cualidades o virtudes de los vv. 5-7
va a tropezar (con su corta vista, ver. 9). Aquí la referencia es a la pérdida de la salvación, como el versículo siguiente lo hace obvio. La gracia de Dios sí puede ser resistida (aunque no sin castigo, desde luego). Puede ser desechada (Gál. 2:21); puede ser recibida en vano (2 Cor. 6:1). En cambio el calvinismo habla de “la gracia irresistible” de Dios (y de las demás doctrinas equivocadas basadas en esta premisa).

1:11 — “11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.”

   --- Porque de esta manera”. Se refiere a la manera descrita n el ver. 10, “procurar hacer firme la vocación y elección”.

— “os será otorgada ... entrada”.. Pedro se refiere a la plenitud de la bienaventuranza futura. Como el cristiano en su fe ha de pro-
veer las siete virtudes (vv. 5-7), Dios proveerá la amplia y generosa entrada al cielo.

    — “en el reino ... Jesucristo”. En breve, Pedro se refiere al cielo (Mat. 25:34). Lo que en 1 Ped. 1:4 llama “una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos”, aquí lo llama “el reino eterno”, porque nunca dejará de ser.
Cristo lo entregará al Padre en la Segunda Venida y Juicio Final

   --- El reino de Dios, o de Cristo, es su control y expresión de poder.
En esta vida la iglesia de Cristo es llamada el reino porque es compuesta de la única gente que voluntariamente se somete a su control y poder. (Pero la palabra “reino” es más comprensiva que la palabra “iglesia”; no se limita a la palabra “iglesia”). En este versículo Pedro se refiere al estado eterno del pueblo de Dios, como también Pablo lo hace en 2 Tim. 4:18, diciendo “reino celestial” (pues Pablo ya estaba en el reino, la iglesia, Col. 1:13).

1:12 — “12 Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.

   --- Por esto”; es decir, “por cuanto las cosas de los vv. 5-7 son necesarias para la entrada amplia y generosa en el reino eterno, y para que esa entrada sea realizada por vosotros, yo no dejaré ...”.
— “yo no ... estas cosas”. La Ver. B.A. lo expresa mejor, más literalmente pegado al texto griego, al decir, “siempre estaré listo para recordaros estas cosas”. Pedro, siendo apóstol y evangelista, lo sentía como deber personal el recordar a los hermanos acerca de dichas cosas (ver. 10, “estas cosas”; o sea, las de los vv. 5-7). No que ellos se hubieran olvidado completamente de ellas, sino que siempre hay necesidad de ser recordados, debido a las pruebas, a las malas influencias de la vida diaria, a la falsa doctrina, etcétera.


    --- El predicador fiel tiene dos aspectos particulares de obra: (1) predicar los principios del evangelio al pecador inconverso, y (2) exhortar y confirmar al converso. Pedro hizo uso de esta carta para cumplir en una medida con este último deber.